Paradigmas y Relaciones Internacionales
Concepto de paradigma: “las suposiciones fundamentales que hacen los especialistas sobre el mundo que están estudiando. Forman una representación del mundo y le dicen lo que es conocido sobre ese mundo, lo que es desconocido, cómo debería verse el mundo si se desea conocer lo desconocido y finalmente, lo que merece conocerse” - Vasquez, John, A. -
Los paradigmas han girado y giran alredodr de tres cuestiones claves:
Las causas de la guerra y las condiciones de la paz-seguridad-orden; un problema subsidiario fundamental es la naturaleza del poder;
Los actores esenciales y/o las unidades de análisis;
Las imágenes del mundo-sistema-sociedad de los Estados.
Paradigma Tradicional
La característica específica de las relaciones internacionales está en la legitimidad del recurso a la fuerza armada por arte de los Estados y en la separación de las esferas de la política interna y de la política internacional. Los Estados operan racionalmente en función del interés nacional y de la relación de fuerzas. Responde a un claro pesimismo antropolótico en la interpretación de la naturaleza humana.
Propone tres postulados generales:
Existe una rígida separación entre la política interna y la política internacional.
Las relaciones internacionales son y deben interpretarse como relaciones interestatales.
Las relaciones internacionales son, por su naturaleza, esencialmente conflictivas.
Paradigma de la Sociedad Mundial
Son sus principales postulados:
El mundo, está caracterizado por el creciente fenómeno de la interdependencia y de la cooperación y se ha transformado realmente en una sociedad mundial. Las relaciones internacionales responden a un modelo basado más en factores culturales, tecnológicos y económicos que estríctamente políticos.
Uno de los más importantes cambios ha sido el debilitamiento del papel y significado del Estado, y la aparición de nuevos actores, que, por su acción transnacional, tienden a limitar aún más el margen de maniobra de los Estados.
Ha desaparecido la tradicional distinción y separación entre la esfera interna y la esfera internacional.
Se afirma, así, una visión e interpretación holística de los fenómenos sociales.
Paradigma de la Dependencia
Parte de la naturaleza desequilibrada e injusta del sistema internacional y pone de manifiesto la complejidad de su estructura y los fenómenos de dominación y explotación que lo caracterizan.
Las características generales más relavantes son las siguientes:
La consideración del mundo como un único sistema económico, dominado por el capitalismo transnacional. La naturaleza del sistema internacional es conflictiva, se considera que la causa de ello está en los intereses y en la naturaleza del propio sistema capitalista mundial. La característica fundamental de este sistema mundial es la desigualdad económica global. La imágen del mundo que proporciona este paradigma es profundamente pesimista.
La unidad de análisis principal es el propio sistema capitalista mundial. Se considera que los actores de las relaciones internacionales son fundamentalmente las clases transnacionales, las empresas transnacionales, las organizaciones no gubernamentales, entre otros. Se afirma también el papel decisivo del Estado en las relaciones de explotación y dominación que caracterizan al sistema.
La dinámica y los procesos del sistema se caracterizan en términos de conflicto, de explotación y dominación. Supone la negación de la existencia de valores, intereses y objetivos comunes y globales a nivel de todos los actores y la afirmación de valores e intereses de naturaleza particular.
La realidad internacional nos impone la evidencia de que hoy no hay un único paradigma válido. Edward L Morse dice que “parece que estamos en una era carente de consenso general sobre un paradigma que sirviera para explicar los cambios que ha experimentado el sistema internacional”.
"La interpretanción histórico-culturalista de los conflictos Internacionales: notas críticas sobre las tesis de Samuel Huntington" - CRISTIAN BUCHUCKER
Para comenzar, no existe nada parecido a un consenso general sobre el tema de las civilizaciones. La utilización de la religión como criterio diferenciador entre las civilizaciones no es preciso ya que con ese criterio no se sabe cómo se llega a hablar de una civilización “africana” por ejemplo.
En lo que se refiere a una dinámica regida por leyes, se le critica que no explicita cuales son dichas leyes, ni como funcionan. También critica la afirmación de la decadencia de occidente entrando en una “edad oscura universal” por carecer de contrastación empírica de dicho diagnóstico, cuando el mejor indicador utilizado hasta ahora para “medir” el auge de una civilización consiste en su liderezgo en ciencia, tecnología y economía, factores que aún residen en la tríada EEUU-Europa Occidental-Japón.
En el mundo que Huntington llama Occidental los actorespolíticos más fuertes perecen moverse en el espacio acotado por el internacionalismo democrático, el economicismo globalista y el securitismo conservador pesimista.
Image by Joits via Flickr
También critica la tendencia reducir los conflictos en el mundo islámico a un resultado del “choque de civilizaciones”. Los focos de tensiones de importancia mundial se explican de la interacción de una serie de factores y actores: la intensa presión demográfica sobre el mercado laboral, y los sistemas políticos; la posesión de un recurso natural no renobable de carácter estratégico (petróleo) y un complejo de inferioridad y resentimiento histórico como parte importante de la cultura política.
De la lectura de sus afirmaciones se destacan la falta de originalidad de su cobertura teórica, su escaso rigor e insuficiente fundamentación empírica, su perspectiva simplista y su tendencia reduccionista, ya que sólo analiza el aspecto cultural de la realidad, dejando todo lo demás de lado.
Un punto escencial de crítica es que los actores principales del sistema internacional son los estados y no las civilizaciones. Caracterizar a las civilizaciones como actores internacionales encuentra grandes dificultades, como la falta de fronteras precisas, la existencia de subdivisiones o subculturas y la inoperancia en el ámbito mundial.
El autor de esta critica ve a la idea de la posible decadencia de Occidente y de EEUU planteada por Huntington, como una perspectiva pesimista y paranóica.
Finalmente, Buchucker afirma que no es la decadencia moral ni el bajo crecimiento demográfico lo que puede llevar al colapso de Washington, sino el crecimiento económico extraordinario de China, la consolidación de lazos de ésta con la UE y la alianza entre los tres grandes de Europa: Francia, Alemania y Rusia, como también la perpetuidad de las guerras libradas en el contexto de la lucha contra el terrorismo.
"¿Las civilizaciones como claves de un nuevo orden mundial? El choque de civilizaciones" - Samuel Huntington
Huntington comienza afirmando que “la historia humana es la historia de las civilizaciones” y define a una civilización (en el sentido plural de la palabra) en base a diferentes autores, para los cuales la cultura es el tema en común y afirma que existe una importante correspondencia entre la división de los seres humanos en civilizaciones merced a características culturales y su división por características físicas en razas. Ahora bien para Huntington, de todos los elementos objetivos que definen las civilizaciones el más importante es la religión. Caracteriza a estas civilizaciónes como globales, es decir que ninguna de las unidades que las constituyen puede ser entendida plenamente sin hacer referencia a la civilización que las abarca, puesto que es la entidad cultural más amplia.
Las civilizaciones no tienen límites claramente marcados ni tampoco principios ni finales precisos, sin embargo son entidades significativas, son reales.
Las civiliaciones son mortales, pero también muy longevas, evolucionan, se adaptan y son la más perdurable de las asociaciones humanas. Se desarrollan pasando por un tiempo de dificultades o conflicto hasta llegar a un Estado universal y luego a la decadencia y desintegración.
Según el consenso existente entre los investigadores, se puede hablar de la existencia actual de 8 civilizaciones: la sínica o china (1500 a C.), la japonesa (100 a 400 d C.), la hindú (1500 a C.), la islámica (VII d C.), la ortodoxa, la latinoamericana, la occidental (700-800 d C.), y la africana.
Según el autor las relaciones entre civilizaciones han pasado por dos fases encontrandose ahora en una tercera. La primera fase es la de “encuentros”, en la que se dan contactos esporádicos debido a las distancias geográficas, normalmente de caracter comercial. La segunda fase es de “influencia” en la que se ve un ascenso de Occidente sobre otras civilizaciones debido a la fuerte expansión de la tecnología a partir de la revolución industrial, y de la superioridad en la aplicación de la violencia organizada. La tercera fase consiste en un “sistema multicivilizacional” en el que se pasa a una relación de interacciones intensas, sostenidas y multidereccionales entre todas las civilizaciones.
Según el autor Occidente ha entrado en una decadencia moral, suicidio cultural y desunión política que se manifiestan en el aumento de la conducta antisocial, la decadencia familiar, el debilitamiento general de la ética del trabajo, y el interés cada vez menor por el estudio y la actividad intelectual.
El autor argumenta que el resurgimiento islámico y el dinamismo económico de Asia demuestran que otras civilizaciones están vivas y amenazan a Occidente. L acuestión fundamental para Occidente es la capacidad de detener e invertir los procesos internos de decadencia.
Huntington considera que los conflictos más peligrosos son los que surgen entre estados o grupos procedentes de civilizaciones diferentes y en un mundo en que las identidades culturales son fundamentales se deben tener en cuenta tres consecuencias para Occidente: Los estadistas śolo pueden alterar la realidad de forma constructiva si la reconocen y entienden, el gobierno estadounidense ha tenido una dificultad extraordinaria para adaptar sus políticas a una época en la que la política mundial está configurada por mareas culturales y de civilización; renuencia a abandonar, alterar o a reconsiderar posturas adoptadas para satisfacer las necesidades de la guerra fría al mundo multicivilizatorio actual, la realidad indica que la OTAN debe ampliarse para incluir a otras sociedades occidentales que desean ingresar en ella; la diversidad cultural y civilizatoria cuestiona la creencia occidental, y particularmente estadounidense, en la validez universal de la cultura occidental, por ser falsa, inmoral y peligrosa, ya que la diversidad cultural no es una curiosidad histórica que se desgasta rapídamente con el crecimiento de una cultura mundial común, lo que implicaría el uso de métodos inmorales para lograrlo, y ese universalismo sería peligroso porque podría conducir a una gran guerra entre Estados centrales de diferentes civilizaciones.
La intervención occidental en asuntos de otras civilizaciones es la fuente más peligrosa de inestabilidad y de conflicto potencial a escala planetaria en un mundo multicivilizatorio. Una guerra a escala planetaria es muy improbable pero no imposible: podría producirse a partir de la intensificación de una guerra de línea divisoria entre grupos de diferentes civiliaciones. Para asegurar la paz en un mundo multicivilizacional deberán cumplirse tres requisitos:
El primiero es la norma de abstención según la cual los Estados centrales deben evitar intervenir en conflictos dentro de otras civilizaciones.
El segundo es la norma de mediación conjunta, según la cual los Estados centrales han de negociar unos con otros la contención o interrupción de las guerras de línea divisoria entre Estados o Grupos de sus civilizaciones.
El tercer requisito es la norma de los atributos comunes, por la cual los pueblos de todas las civilizaciones deben buscar e intentar ampliar los valores, instituciones y prácticas qeu tienen en común con los pueblos de otras civilizaciones.
“El futuro de la paz y de la civilización depende de la comprensión y cooperación entre los líderes políticos e intelectuales de las principales civilizaciones del mundo. En el choque de civilizaciones, Europa y los EEUU pueden permanecer asociados o no. En el choque máximo, el “verdadero choque” a escala planetaria, entre civilización y barbarie, también las grandes civilizaciones del mundo, con sus ricas realizaciones en el ámbito de la religión, el arte, la literatura, la filosofía, la ciencia, la tecnología, la moralidad y la compasión, pueden asociarse o segur separadas. En la época que está surgiendo, los choques de civilizaciones son la mayor amenaza para la paz mundial, y un orden internacional basado en las civilizaciones es la protección más segura contra la guerra mundial”.
Introducción a las Técnicas de Negociación de la Escuela de Hardvard
La negociación es una comunicación de doble vía para llegar a un acuerdo cuando dos personas comparten algunos intereses en común, pero que también tienen algunos intereses opuestos. El método de la negociación según el Proyecto de negociación de Harvard, consiste en decidir los problemas según sus méritos. Sugiere que se busquen ventajas mutuas siempre que sea posible, y que cuando haya conflicto de intereses debe insistirse en que el resultado se base en algún criterio justo, independiente de la voluntad de las partes. El método es duro para los argumentos y suave para las personas.
No negocie con base en las posiciones
Cualquier método de negociación debe juzgarse conforme a tres criterios:
- debe conducir a un acuerdo sensato;
- debe ser eficiente;
- y debe mejorar, o por lo menos no deteriorar la relación entre las partes
Un acuerdo sensato puede definirse como aquel que satisface los intereses legítimos de ambas partes dentro de lo posible, que resuelve los conflictos de intereses con equidad, que es durable y que tiene en cuenta los intereses de la comunidad.
Cuanta mayor atención se presta a las posiciones, menor atención se dedica a satisfacer los intereses y preocupaciones subyacentes de las partes. La negociación sobre posiciones crea incentivos que retardan el acuerdo, ya que mientras más extremas sean las posiciones iniciales y mas pequeñas las concesiones, más tiempo y esfuerzo se necesitarán para descubrir si un acuerdo es posible o no; tácticas como las demoras, las amenazas de rompimiento, la inmovilidad, y otras semejantes se tornan comunes. La discusión sobre posiciones se convierte en un enfrentamiento de voluntades; con frecuencia surgen la ira y el resentimiento a medida que una parte se ve obligada a ceder ante la rígida voluntad de la otra, mientras sus propios y legítimos intereses se dejan de lado. Además, mientras mayor sea el número de personas que participan en una negociación, más graves serán los inconvenientes de la negociación basada en posiciones.
Image by Getty Images via Daylife
Ser amable no es la solución:
En un juego de negociación suave, las movidas usuales consisten en hacer ofrecimientos y concesiones, confiar en el otro, ser amistoso y ceder cuando sea necesario para evitar enfrentamientos; pone de relieve la importancia de construir y de mantener una relación, como cada parte compite con la otra en ser generosa y amable, un acuerdo es altamente probable, pero puede no ser prudente. Usar una forma suave y amistosa en la negociación basada en posiciones hace vulnerable a quien se enfrente a alguien que juegue la versión dura.
El juego de la negociación se da en dos niveles. En el primero, la negociación trata lo esencial; en el segundo se centra en el procedimiento para tratar lo esencial. Por lo general, no se toma en cuenta esta segunda negociación porque parece ocurrir sin decisión consciente.
¿Cuál es la mejor versión para negociar: la dura o la suave?
Ni lo uno, ni lo otro, hay que cambiar el juego: El método de negociación según principios o negociación con base en los méritos.
Éste consta de cuatro puntos básicos:
- Las personas: Separe a las personas del problema
- Los intereses: Concéntrese en los intereses, no en las posiciones
- Opciones: Genere una variedad de posibilidades antes de decidirse a actuar
- Criterios: Insista en que el resultado se base en algún criterio objetivo.
Antes de empezar a trabajar sobre el problema de fondo, debe identificarse y solucionarse separadamente el problema de las personas, ya que por lo general las emociones se entremezclan con los méritos objetivos del problema.
El segundo punto se propone superar los inconvenientes de concentrarse en las posiciones declaradas de las personas cuando el objeto de la negociación es satisfacer sus intereses subyacentes.
El tercer punto responde a la dificultad de diseñar soluciones óptimas bajo presión, un tiempo dentro del cual pueda pensarse en una amplia gradación de soluciones posibles que favorezcan los intereses compartidos y que concilien creativamente los intereses diferentes: invente opciones de beneficio mutuo.
Cuando los intereses son directamente opuestos, el negociador puede ser capaz de obtener un resultado favorable: sencillamente, siendo terco; ese tipo de negociador puede enfrentarse, insistiendo en que lo que él diga no es suficiente y que el acuerdo debe reflejar algún criterio justo, independiente de la sola voluntad de cada parte. Se debe insistir en que los términos se basen en algún criterio justo, como el valor en el mercado, la opinión de un experto, la costumbre o la ley.
Etapas de la negociación:
Etapa de análisis: se trata de hacer un diagnóstico de la situación, lo mismo que identificar sus intereses y los de la otra parte, identificar las opciones ya propuestas y los criterios ya sugeridos como base para un acuerdo.
Etapa de planeación: se generan ideas de se decide lo que debe hacerse. Generar opciones y criterios adicionales para seleccionarlas.
Etapa de discusión: cada parte debe llegar a entender los intereses de la otra. Entocnes cada una puede colaborar en la generación de opciones que sean mutuamente ventajosas, y buscar acuerdos basados en criterios objetivos para resolver los intereses opuestos.
Resumiendo:
El método de negociación basado en principios que consiste en concentrarse en los intereses básicos, en opciones mutuamente satisfactorias y en criterios justos, por lo general produce un acuerdo prudente. Permite lograr un consenso gradual sobre una decisión común en forma eficiente, sin todos los costos transaccionales que implica atrincherarse en posiciones que más tarde tendrá que abandonar. Y la separación de las personas y el problema le permite entenderse con el otro negociador como ser humano, en forma directa y con empatía, haciendo posible un acuerdo amistoso.
"El (nuevo) rostro de mi enemigo. Estados Unidos y el integrismo sunnita"
En este texto se intenta hacer una sintesis de la entrada del islamismo en las relaciones internacionales, tomando ciertos sucesos claves que ayudaron a que esta ideología formara parte de la agenda internacional de varios países, como EEUU.
Toma 1979 como el año de la entrada del islamismo en las relaciones internacionales debido a dos grandes acontecimientos: el triunfo de la Revolución Islámica; y la resistencia a la invasión soviética de Afganistán.
El Régimen del Sha fue derrocado por la revolución de Ayatollah Khomeini, quien proclamó la República Islámica de Irán. EEUU no hizo casi nada para impedir la derrota del Sha, perdiendo a su mayor aliado en Medio Oriente hasta ese entonces. El 4 de noviembre un grupo de estudiantes ocupó la embajada de EEUU en Teherán tomando como rehenes al personal diplomático, desde ese momento Irán se convirtió en la principal fuente de amenaza para los intereses de EEUU en la región.
En abril de 1978 se instauró un golpe de estado en Afganistán luego de la invasión Soviética en apoyo al régimen comunista. Con el objetivo de “neutralizar” las zonas estratégicas, las fuerzas soviéticas procedieron a la destruccion sistemática de las aldeas, provocando un éxodo masivo que arruinó la eocnomía y dividió al país en dos, una parte controlada por los soviéticos y la otra controlada por la guerrilla. Esta invasión terminó con la distención del ‘70 entre Moscú y Washington.
EEUU tomó una posición contradictoria frente a estos sucesos: mientras el Islam revolucionario de Irán se transformó en su mayor fuente de amenaza, el Islam en Afganistán no era más que un instrumento para atacar al imperio soviético sobreextendido en su periferia y para obligarlo a retroceder a sus posiciones iniciales, siguiendo la doctrina de “roll back” de Reagan.
El proyecto de expansión norteamericano de la lucha en Asia Central no se concretó porque la guerra en Afganistán terminó por falta de recursos de Moscú para mantener a sus tropas, provocando su retiro, y porque los pueblos de Asia Central no demostraron entusiasmo por el Islam Radical como tampoco lo hicieron al desintegrarse la URSS.
Nunca hubo un diseño postsoviético para Afganistan debido a lo cual reaparecieron las enemistades tradicionales entre la mayoría étnica pushtún y las minorías del norte del país, los tadjikos, hazaras y turkmenios. Los talibán (literalmente “estudiantes” de los seminarios islámicos refugiados en Pakistán) emergieron de la mayoría pushtún en 1994 y empezaroon su ofensiva hacia Kabul con el propósito de pacificar el país. En Washington los talibanes fueron considerados al principio como una milicia moderada que podía terminar con la amenaza terrorista proveniente de Afganistán y poner fin al tŕafico de drogas. Luego el “factor talibán” se insertó en la consideración estratética americana, coordinada con Arabia Saudita y Pakistán, con la vista puesta a la nueva geopolítica del petróleo.
Afganistán pasó a ser la mayor amenaza para EEUU sobre todo a partir del 11/9 al refugiar a Bin Laden, a quien se le atribuía el atentado a las Torres Gemelas. El rechazo a entregarlo demostŕo los vínculos de identificación e intereses que existían entre los Taliban y Bin Laden ya que los afganis y los talibán se identifican con el integrismo sunnita. El Islam sunnita que se presenta como elemento movilizador y cohesivo de la jihad contra el “gobierno injusto, criminal y tiránico de EEUU” es de confesión wehabita, rival incondicional del shiismo cuyos agitadores en Arabia Saudita siguen declarando a los chiitas “herejes” e impidiendo cualquier contacto con ellos.
El autor se toma unos parrafos para aclarar la confusión común de identificar a la Revolución Islámica en Irán y la declaración de Jihad de Bin Laden bajo el calificativo de “fundamentalismo”. El sunnismo siempre estuvo vinculado con el poder y persiguió a los chiitas por herejes. La principal preocupación de los shiies son los vencidos y los oprimidos a la vez que apela a los sentimientos de martirio y sufrimiento de sus seguidores, lo cual lo acerca notablemente al cristianismo. Los chiitas duodecimanos (segudires del duodécimo y último Imán) establecen una doctrina mesiánica, según la cual elgobierno de los tiranos continuará en el mundo hasta que el Imán Oculto vuelva a aparecer para redimir ala humanidad. Esta diferencia entre una emancipación política chiita muy vinculada con Irán y la tradición sunnita, a su vez muy presente en el nacionalismo árabe, ha sido el gran obstáculo para que la Revolución Islámica de Irán se expandiera en el mundo árabe.
La nueva juventud, actor principal del movimiento revolucionario, quiere la libertad y es incapaz de concebir las relaciones políticas en el campo democrático.La insitucionalización de la Revolución (República Islámica de Irán) generó un esquema similar a un régimen presidencialista con una Corte Suprema musulmana.
A diferencia de esta revolución, el fenómeno de la Jihad internacional lanzado por el integrismo sunnita no es un proyecto revolucionario ya que por formar parte del poder mismo, se caracteriza por una postura a favor del status quo. La Jihad corresponde más a una lucha por el poder que a uns movimiento revolucionario, para el cual le falta un contexto social y territorial concreto.
La política genocida de los talibán contra los chiitas y su auspicio al narcotráfico se han transformado en los ejes del conflicto entre Irán y Afganistán. Aquí el autor afirma que la interpretación caricaturesca del confrontacionismo (en la línea argumentativa del “choque de civilizaciónes”) entre Irán y Afganistán impide el diseño de una política racional de solución del conflicto. Un mejoramiento de las relaciones con Irán y una mayor coordinación de políticas con Rusia e India, junto con presiones sobre Pakistán, podrían dar un mejor resultado al problema afgano. Una política estatal más racional debería buscar una mayor coordianción de esfuerzos y la formación de alianzas contra amenazas definidas en términos concretos.
Nota: síntesis del artículo de Der Ghougassian, K.: “El (nuevo) rostro de mi enemigo. Estados Unidos y el integrismo sunnita” en López, E. (compil.): “Escritos sobre terrorismo”, Bs. As., Prometeo, 2005.
Acerca de éste blog
Aquí trataré de poner a disposición todos mis apuntes sobre Relaciones Internacionales, traducciones de artículos de interés y algunas noticias.
Espero que sea de utilidad para alguien.
![Reblog this post [with Zemanta]](http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=a034ed44-943c-4441-af87-665b18ef7d16)